
Dos senadores estadounidenses pidieron a la NBA que reevalúe su alianza con Ruanda y con su presidente, Paul Kagame, a quien describen como dictador. Argumentan que cambió la postura del gobierno de Estados Unidos hacia el pequeño país africano, al que se acusa de abusos generalizados contra los derechos humanos.
En una carta enviada el viernes al comisionado Adam Silver, los senadores Jeff Merkley, demócrata por Oregón, y Marsha Blackburn, republicana por Tennessee, escribieron que están “cada vez más alarmados por la profundización de la relación de la NBA con Ruanda”. Advirtieron que la liga “corre el riesgo de volverse cómplice del sportswashing”, práctica en la que gobiernos o empresas usan el deporte para desviar la atención de violaciones a los derechos humanos, corrupción y otras actividades. Los senadores afirmaron que la alianza es “contraria al espíritu del deporte estadounidense”.
En declaraciones enviadas a un medio deportivo, el vocero de la NBA, Mike Bass, dijo: “Recibimos la carta el viernes y estamos en proceso de responderla”.
Los mismos senadores escribieron a Silver hace dos años, en respuesta a un artículo que detallaba el acercamiento de la NBA con Kagame, quien gobierna el país desde 1994. Ruanda, uno de los países más pobres del mundo, construyó en su capital, Kigali, una arena para 10,000 personas, instalación que ha sido clave para la expansión de la NBA en África.
Gobiernos como el de Estados Unidos, el Reino Unido y otros países, además de varias organizaciones de derechos humanos, han acusado al gobierno de Kagame de abusos que van desde encarcelamientos, tortura y asesinatos de opositores políticos hasta financiar a niños soldados en la vecina República Democrática del Congo.
La semana pasada, Robert Kabera, un exsoldado ruandés que se volvió un crítico abierto de Kagame y que había huido del país en 2020, fue hallado decapitado en Uganda. Organizaciones de derechos humanos pidieron una investigación para determinar si el asesinato tuvo motivaciones políticas.
La postura de la NBA
La posición de la liga sobre su alianza con Ruanda, expresada por el subcomisionado de la NBA, Mark Tatum, tanto a los medios como a los senadores hace dos años, es que la liga ha “seguido la guía del gobierno de Estados Unidos sobre dónde es apropiado hacer negocios en el mundo”.
“Si las políticas estadounidenses cambiaran en cuanto a las actividades comerciales en Ruanda o relacionadas con este país, nuestras acciones cambiarían en consecuencia”, escribió Tatum a los senadores en 2024.
Ahora, los senadores aseguran que las políticas de Estados Unidos, el Reino Unido y otras naciones europeas hacia Ruanda han “cambiado notablemente”. La carta menciona el papel de Ruanda en el conflicto en la RDC, incluido el despliegue de 18,000 soldados y su control sobre el M23, un grupo rebelde que, según los senadores, “ha ejecutado sumariamente a cientos de civiles, cometido violaciones masivas, reclutado niños soldados y torturado a civiles”.
Al final de la carta, los senadores pidieron a la NBA responder una serie de preguntas. La primera dice: “¿Cuál es la línea roja de la NBA para aceptar dinero de gobiernos extranjeros que cometen abusos contra los derechos humanos?”
La estrategia deportiva de Ruanda
Kagame ha dicho que su país usa el deporte para impulsar su economía y su lugar en el escenario mundial. Este mes, Ruanda firmó un acuerdo de 10 años para traer de nuevo las carreras de Fórmula 1 a África, y se espera que el país sea sede de su primera carrera a principios de la próxima década.
Hace un año, los Clippers de Los Ángeles de la NBA y los Rams de Los Ángeles de la NFL anunciaron acuerdos de varios años en los que el gobierno de Ruanda les pagaría. “Visit Rwanda”, el lema de marketing de la Junta de Desarrollo de Ruanda, se convirtió en el parche exclusivo en el jersey de los Clippers, mientras que el lema también aparece publicitado en el estadio SoFi, casa de los Rams.
La NBA lanzó una liga en África en 2021, y su negocio en la región se valuaba en casi mil millones de dólares hace cinco años. Ruanda paga a la NBA entre 6 y 7 millones de dólares al año por ser sede de algunos campeonatos de la Basketball Africa League y por mostrar “Team Rwanda” en los jerseys, además de otros vínculos comerciales.
Presión de otros deportes y clubes
A principios del año pasado, la RDC pidió a la NBA, a la Fórmula 1 y a importantes clubes de fútbol internacionales que terminaran sus alianzas multimillonarias con Ruanda.
En ese momento, un vocero de la F1 escribió en un correo electrónico a un medio deportivo: “Hemos estado monitoreando de cerca los acontecimientos relacionados con la RDC y Ruanda, y seguimos haciéndolo. Evaluamos en detalle cualquier solicitud potencial, y cualquier decisión futura se basaría en la información completa y en lo que sea mejor para nuestro deporte y nuestros valores”.
Meses después, ante la presión de aficionados y medios, el Bayern Múnich y el Arsenal anunciaron que terminarían sus acuerdos de patrocinio multimillonarios con Ruanda.